Pelea constante

¡Muy buenas!

Una vez pasada la época más oscura de mi vida, la de 2005 y 2006, todo quedó aparentemente solucionado hasta finales del año 2013 donde mi salud dio un giro a peor.

Un deterioro importante en mi salud y varias operaciones después, era incapaz de caminar solo por la calle, en casa me manejaba pero la calle… era otra historia.

Para recuperar la autonomía en el exterior pasé por muchas fases, sobre todo psicológicas, que me parecían imposibles de alcanzar.

Caminar por el garaje, por la calle agarrado, sin agarrar pero con alguien cerca… siempre jugando con los desniveles del entorno hasta conseguir ser autónomo tal y como expliqué en otro artículo.

La fase más exigente fue, sin ninguna duda, caminar por la playa. Un terreno totalmente inestable y que va cambiando cada vez que lo pisamos, también tenéis un artículo sobre ello en el Blog.

Finalmente, el 2 de agosto de 2015, conseguí salir solo a hacer algo tan cotidiano como ir a por el pan, esa foto en el ascensor con una barra de pan es un logro que no os podéis imaginar.

Pero no era suficiente.

Hace dos años decidí apuntarme a un gimnasio para fortalecer todo el cuerpo en general pero, sobre todo, las piernas.

Prácticamente todos los días al entrar, me dirigía al vestuario mirando de reojo el saco de boxeo, pensaba… “Ojalá algún día”.

Durante el entrenamiento y, sobre todo, si alguien boxeaba, me daba mucha envidia y volvía a pensar… «Ojalá algún día».

Tomás, mi entrenador, me ayudó desde el primer día con cada ejercicio y con comentarios que me motivaban cada vez más. Fuera cual fuera el grupo muscular que nos tocara entrenar ese día, cada semana me decía los avances que iba haciendo.

Él mismo me dijo en su momento que, pegarle al saco, era un reto que tarde o temprano iba a conseguir si seguía con la actitud que mostraba.

El pasado octubre, Tomás me dio unos guantes para probar y, aunque la combinación del peso de los guantes, el suelo blando y los propios movimientos me daban una sensación enorme de inestabilidad, seguí practicando todos los días.

Pasadas unas semanas, decidí comprarme unos guantes que pesaran menos para no perder tanto el equilibrio y, ahora, veo el primer vídeo junto al último, recuerdo las sensaciones y… alucino.

Cada vídeo que me han ido grabando Tomás o Jimena (su pareja), son una fuente de motivación impresionante.

Me sorprende la cantidad de cosas que se pueden conseguir insistiendo, peleando y dedicándole tiempo y esfuerzo a algo.

En un principio y según mis médicos, tengo una parálisis parcial en el lado izquierdo del cuerpo.

Os cuento todo esto para que podáis entender mi sensación al ver estos vídeos, al ver que, lo que llevo haciendo desde hace años, ha merecido, merece y merecerá la pena.

¡Un abrazo!

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Autor: Aitor Peirani Gonzalez

Me llamo Aitor, tengo 28 años y una vida bastante diferente a la mayoría de las personas de mi edad, en mi Blog hablo de mis experiencias personales desde el punto de vista de una persona con diversidad funcional secuela de un tumor cerebral en 2005. Todos los textos son míos, con ellos busco motivar, animar y transmitir energía positiva a todo lector que llegue a él.

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