Un cielo o un dictador

¡Muy buenas!

Son curiosas muchas cosas en mi vida, entre todas ellas hay una frase a la que le quiero dedicar un artículo desde hace mucho tiempo.

“Puede salir un cielo o un dictador”

Fue una advertencia que los médicos les hicieron a mis padres cuando yo era un crío y que, por lo que me han contado otros pacientes oncológicos, suelen decírselo a aquellos padres y madres cuyos hijos pasan por un cáncer.

Cuando me lo contaron en casa yo ya era conocedor de lo que tuve con nueve años, pero no de detalles como aquella frase que tanto me llamó la atención.

Cada persona reacciona de una forma diferente cuando le dan ciertas noticias y tiene su manera de afrontarlas, por ello creo que me llamó tanto la atención aquella frase.

Frente a algo como lo que tuve y, supongo que en base a alguna estadística, los médicos lo dijeron claro: Cielo o dictador.

Con los años he ido aprendiendo que no todo el mundo reacciona igual ante un problema, desde la forma de responder verbal o físicamente hasta cómo lo gestionamos y solucionamos.

La edad o la madurez también juegan un papel fundamental en todo esto, pues de ello dependerá, en gran medida, la reacción.

Puedo entender que enfermedades como el cáncer en niños puedan desencadenar ciertas actitudes,  reducir bastante la paciencia, dejar secuelas psicológicas… pero jamás podré entender que haya quienes culpabilizan y pagan con los de casa una desgracia así.

Afortunadamente, no me convertí en un “dictador” como barajaban los médicos aunque sí es cierto que mi paciencia y carácter son, sin duda, muy diferentes a cómo serían en circunstancias normales.

Nunca se me ocurriría culpar a mis aitas de que, por simple mala suerte, me diagnosticaran una enfermedad así, jamás valoré esa opción y no he conseguido comprender los casos en los que ocurre eso, no al menos aquellos en los que los progenitores actúan de la mejor manera posible y, básicamente, lo dan todo.

Rabia e impotencia toda la del mundo y es totalmente comprensible porque me cambió la vida de forma drástica, pero también a ellos y pagarlo con quienes no tienen la culpa sino que son parte fundamental de que hoy pueda estar escribiendo… no me parece lo correcto.

¡Un abrazo!

Avatar de Desconocido

Autor: Aitor Peirani Gonzalez

Me llamo Aitor, tengo 28 años y una vida bastante diferente a la mayoría de las personas de mi edad, en mi Blog hablo de mis experiencias personales desde el punto de vista de una persona con diversidad funcional secuela de un tumor cerebral en 2005. Todos los textos son míos, con ellos busco motivar, animar y transmitir energía positiva a todo lector que llegue a él.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar