Escribiendo…

¡Muy buenas!:

Es curioso como cambian las cosas, hace unos años se me daba fatal escribir y expresarme de forma escrita me resultaba muy complicado, es cierto que ponía poco interés en ello, todo hay que decirlo, al final si algo no te gusta…

Lo de escribir con tildes, comas y, sobretodo, sin fallos de ortografía, era una misión imposible, no me interesaba y, por lo tanto, no me molestaba en aprender. Ahora también cometo fallos, evidentemente, pero me fijo e intento cometer el menor número posible, por ejemplo, antes me daba igual si el verbo «Haber» llevaba hache o no.

La foto que acompaña al post es del verano de 2012, ojalá pudiera ver una redacción de las que hacía entonces, sería una experiencia… Maravillosa.

Como decía al principio, es curioso cómo cambian las cosas, hace ya tiempo me di cuenta de que tengo una vida llena de experiencias que, aunque me cuesta bastante, me encanta expresar para que las lea el mayor número de gente posible. Me cuesta escribirlas porque quiero hacerlo bien y porque me lleva su tiempo plasmar lo que tengo en mente, además, como muchos sabéis, no paro quieto y encontrar el momento para escribir tranquilamente es complicado.

Tal y como digo en la breve descripción al inicio del Blog, si lo que escribo junto con mis puntos de vista y mi forma de actuar frente a una vida diferente ayudan a cualquiera que llegue aquí, estaré cumpliendo uno de mis objetivos.

Me encanta ver que todo esto sirve de algo y me llena ver que, ahora, puedo escribir con pequeños o grandes detalles muchas de las cosas que me pasan por la cabeza, no soy ningún escritor ni tengo un vocabulario de los que quitan el hipo, pero consigo, en menor o mayor medida, transmitiros lo que deseo.

Ayer ama me contó cómo gente que me conoce desde crío y vio de cerca todo lo que me pasó, se emociona al leer los artículos que redacto, no sabéis lo mucho que valoro el hecho de hacerme saber lo que os parece mi Blog.

Hay muchos motivos por los que sigo y seguiré escribiendo y estas reacciones son, sin duda, uno de ellos.

¡Un abrazo!

Mi inicio en la hípica

¡Muy buenas!

En mi segunda publicación en este Blog, la del 17 de abril de 2017, hablé de una experiencia sin igual, algo que me dejó unos recuerdos grabados para toda la vida. En este post cuento muchas cosas que ya os conté en su día en esa publicación, lo que leeréis a continuación lo escribí para una empresa y he pensado subirlo también a mi Blog personal para que podáis leerlo.

He editado y añadido algunas cosas para darle un aire más personal antes de subirlo aquí, es un texto más extenso a los que acostumbro a redactar.

——————————

Hace varios años, en una de las muchas consultas médicas que he teniendo a lo largo de mi vida, uno de los médicos me aconsejó hacer un tipo de rehabilitación muy especial y de la que jamás había oído hablar.

En algunos lugares lo llaman Equinoterapia y en otros Hipoterapia, básicamente consta de hacer unos ejercicios encima de un caballo para así estimular el tronco y las piernas, así como trabajar la coordinación y el equilibrio, todo ello gracias al movimiento del caballo al caminar. Recuerdo perfectamente cómo me lo explicó el médico y cómo alucinaba porque no creía que fuera real.

Una vez acabada la consulta en Navarra, volvimos a casa y Ama se puso a mirar centros en los que poder ir a hacer aquella terapia tan especial; por desgracia no hay muchos centros que la impartan, pero tras varias búsquedas encontró una hípica que sí lo hacía y nos citamos con la encargada de este servicio para que nos explicara un poco de qué iba a tratar. Una persona que, hoy en día, es una muy buena amiga con la que siempre recuerdo esa época.

Nunca había montado a caballo y me daba bastante respeto hacerlo, pero al explicarnos todo lo que beneficia la forma de caminar del caballo cuando estamos encima, enseñármelos, acariciarlos… No me lo pensé dos veces y aceptamos empezar la terapia, fijamos una fecha para la primera sesión y nos despedimos hasta la semana siguiente.

Intento tener siempre en mente que haré lo mejor para mi salud, me guste más o menos y sin importar el miedo que pueda darme.

Cuando llegó el día de la primera sesión estaba realmente nervioso, me imponía muchísimo estar al lado de un caballo y aún más montarme encima, en el momento de hacerlo me temblaban mucho las piernas simplemente de la tensión que tenía acumulada, el caballo era mayor y muy tranquilo. Me costó un trabajo mental y físico considerable subirme, una vez arriba tenía a Aita al lado, un apoyo en forma de asa en la silla y a la profesora con el caballo agarrado.

No había peligro alguno pero el nerviosismo y el miedo en mí era notable, dos minutos después comenzamos a caminar poco a poco y fui relajándome. Pasaron los meses y la mejora fue considerable hasta tal punto que mi profesora me propuso participar en el Campeonato de Euskadi, sobretodo para darme ese chute de energía que todos hemos necesitado alguna vez.

Recuerdo la frase que me dijo:

«Te voy a proponer una cosa y no vale que me digas que NO de primeras, quiero que lo pienses con calma».

Me callé, acabamos la sesión, lo hablamos en casa y lo pensé tranquilamente. En la sesión siguiente le dije que adelante, que sí. Era algo que quería hacer aunque tuviera dudas y miedos.

Llegó el día esperado, el día del campeonato, tras entrenar durante varias semanas la prueba que iba a realizar, era el momento de ponerse elegante y salir a la pista. Tras muchos nervios, entrenamientos previos y conversaciones con Diana, empezó lo que jamás olvidaré.

Puedo aseguraros que fue de las mejores experiencias que he tenido en toda mi vida, me quedé sin palabras cuando la gente comenzó a aplaudirme con tanta fuerza al finalizarla, fue VERDADERAMENTE INCREÍBLE.

Hoy en día y después de cuatro años de aquel concurso, sigo recordando cada momento de aquel fin de semana, llorar de emoción al conseguir algo por lo que has peleado es… No sé ni cómo llamarlo.

Acostumbrados a llorar por rabia o pena, llorar de emoción es una auténtica pasada.

¡Un abrazo!

(A pesar de ser una publicación larga, creerme cuando os digo que podría escribir muchísimo más sobre esta época de mi vida y sobre todo lo que gira en torno a ella)

Muy preciado

¡Muy buenas!

Quienes me siguen en mis redes sociales, saben que antes de empezar a redactar artículos en este Blog dedicaba parte de mi tiempo a escribir, principalmente, en mi perfil de Instagram.

Creo que todos tenemos cosas buenas en nuestras vidas, detalles pequeños o grandes, materiales e inmateriales. Cada día me gusta más escribir sobre ellos y hablar de lo que mi vida me ha dado la oportunidad de descubrir.

A veces tendemos a dar demasiada importancia a lo malo y nos olvidamos de las cosas positivas que tenemos a nuestro alrededor. Sí, siempre tenemos cosas buenas cerca aunque, a veces, pueda parecer que no.

Como muchos sabéis, hace bastante que disfruto mucho más de los buenos momentos, hace unos años decidí aprovechar mucho más mi TIEMPO.

No soy ningún ejemplo de organización pero he aprendido a fijarme unos horarios para hacer todo lo que quiero. Entre semana me organicé para compatibilizar los estudios por la mañana y por la tarde con el ejercicio y lo que me pueda surgir, no paro quieto durante la semana porque tengo muy presente lo que quiero y debo hacer.

La vida son dos días, pasarse el primero lamentándose por las desgracias que nos toca vivir y dedicar el segundo a pensar en cómo recuperar los momentos perdidos, es una metedura de pata inmensa en la que se pierde algo tremendamente valioso, TIEMPO, apuntad.

Uy si mi yo de ahora se encontrará con mi yo de hace unos años… Le daría un gran repaso.

¡Un abrazo!

Día del Daño Cerebral Adquirido

¡Muy buenas!

Octubre es uno de esos meses con un par de días marcados en mi calendario, el 19 y el 26.

El 26 de octubre es el día del Daño Cerebral Adquirirido (DCA), una jornada que me pilla muy de cerca y me gusta tener en cuenta.

Pero… no nos engañemos, quienes tenemos este tipo de secuelas vivimos este día durante todo el año, lo digo cada vez que llegan fechas señaladas como ésta, el pasado 19 de octubre o el 4 y 15 de febrero.

En mi caso las secuelas fueron, afortunadamente, «solo» físicas. Tengo una completa autonomía y en el día a día me manejo sin grandes dificultades, en cambio, hay gente con problemas bastante más complejos.

A nuestro alrededor hay personas con grandes necesidades tras una enfermedad o accidente y para las que la ayuda llega con cuentagotas. En muchos lugares públicos, transportes o viviendas la accesibilidad sigue siendo nula, accesibilidad que es totalmente necesaria para llevar una vida lo más normal posible; este es un tema con el que podría escribir hasta hartarme porque me parece algo básico y cada vez me fijo más, si estuviera en mi mano cambiaría infinidad de cosas sin ninguna duda. Hoy debería ser, entre otras cosas, un día en el que se dé un toque de atención a las instituciones y a la sociedad en general, un día para reflexionar seriamente sobre este tema.

A diario pero en estos días señalados aún más, miro hacia atrás y me doy cuenta de muchas cosas. Si sois habituales por mi Blog o me conocéis en persona sabréis que si estoy como estoy es gracias a muchos factores, entre ellos está el desempeño de un duro trabajo mental y físico, constancia y paciencia que, a veces, no sé ni de dónde sale.

Algo que me han preguntado varías veces es precisamente eso, curiosidad e interés por saber de dónde saco las fuerzas, las ganas y la motivación para continuar con mi vida, siempre contesto lo mismo:

«Tengo 22 años, más me vale sacar lo que haga falta para salir hacia delante y conseguir lo que quiero.»

Siempre es un placer escribir y más sobre temas con los que me siento tan identificado.

¡Un abrazo!

Historia tatuada

¡Muy buenas!

El pasado 4 de junio publiqué un artículo sobre mi tatuaje cuando solamente era la frase «Indartsu bizi» (Vive fuerte).

Su significado y el hecho de vérmelo a diario, aunque parezca extraño, me dan ese pequeño impulso que nunca viene mal, por eso decidí hacérmelo en un sitio tan visible. Os invito a leer, si no lo habéis hecho, aquel post de junio en el que escribí de forma más extensa sobre él.

En este artículo quiero hablaros de los dos detalles que quise añadirle. Un tiempo después de hacérmelo me parecía que le faltaba algo, no tenía muy claro qué pero era algo.

Si no recuerdo mal, tomé la decisión un 4 de febrero, Día Mundial del Cáncer. Decidí que quería tener en mi piel el lazo que nos representa a todas las personas que hemos pasado por ésto. Además, quise sumarle dos fechas, más concretamente los dos años tan señalados para mí cuando se trata de este tema.

El lazo en ese color en concreto es un símbolo conocido en todo el mundo que engloba a los diferentes tipos de cáncer, cada uno tiene su lazo de distinto color; rosa, morado, azul, rojo, verde… al final decidí tatuarme el más simbólico y el que abarca todos.

Recuerdo que de pequeño no me gustaban los tatuajes y, a decir verdad, hoy en día no cualquiera me atrae, suelen gustarme más los que tienen una razón o historia detrás. Mi tatuaje tiene un significado tan fuerte como para, aquel día, decidir marcármelo para toda la vida.

Éste si algo tiene… es un gran significado.

¡Un abrazo!

En mar abierto

¡Muy buenas!

Como sabéis, mi Blog trata sobre mis experiencias y puntos de vista desde otra perspectiva, hoy he decidido terminar un post que tenía a medias desde hace un tiempo, una de mis últimas experiencias realmente exigentes.

Este verano me propusieron hacer algo que jamás había hecho y que ni se me pasó por la cabeza intentar por lo exigente que me resultaría, no solo físicamente sino también psicológica y mentalmente.

Montar en un barco velero era algo que jamás hubiera pensado hacer por la cantidad de equilibrio que requiere.

El mar y las corrientes son algo totalmente impredecible, en un barco grande a veces ni se notan y las olas apenas afectan, pero en un velero relativamente pequeño… La cosa cambia, ¡Ya lo creo!

Simplemente estando en el puerto ya notaba un leve balanceo, noto todo lo que tenga que ver con el equilibrio a la mínima inclinación o movimiento.

Hacía un día precioso y ánimo, ganas y motivación no me faltaban, para cuando me di cuenta ya estábamos en mar abierto, aquello era otra cosa, aquello sí que me resultaba complicado.

Al principio iba sentado pero me propusieron llevar el barco un rato, no me lo pensé mucho y, con calma, me levanté y me puse a ello, fue una sensación increíble. Cuando pensaba que las cosas no me podían resultar más exigentes aparecía algo nuevo, al llevar yo el barco debía ponerme de pie y controlar tanto la dirección del velero como mi cuerpo, doble esfuerzo.

He de decir que tenía serias dudas de si me iba a gustar, de si iba a sentirme a gusto e iba a poder disfrutar. Es una sensación complicada la que tengo al caminar así que imaginaros en un barco en el que se nota tanto el movimiento.

Me resultó complicado pero lo disfruté como un crío, me quedo con eso y con otra experiencia realmente increíble, volvería a repetir sin ninguna duda.

¡Un abrazo!

Orgulloso

¡Muy buenas!

Estoy orgulloso, orgulloso de donde y como estoy teniendo en cuenta mis últimos 13 años.

De lo que he afrontado.

De lo que he superado.

De mi ama y mi aita, los dos mayores pilares en esto que tengo por vida.

De lo que hago a diario a pesar de acabar física y psicológicamente agotado.

De lo que escribo y la sensación que causa.

De ayudar.

De todo por lo que peleo para conseguir lo que quiero.

De mi gente, la que está a mi lado cuando más la necesito pero la que también está para pasar buenos momentos.

De toda esa gente que me ha dejado alucinado para bien.

Del mundillo que he descubierto.

De lo que pienso sobre ciertos temas.

De mis ganas de superarme cada día y de que esas ganas vayan en aumento.

De esos días en lo que me superé a mí mismo, de cada uno de ellos y de sus lágrimas de emoción al recordarlos.

De todo, me dejo muchas cosas por las que siento una sensación enorme de orgullo, no me considero una persona creída, egocéntrica o egoísta, pero sí he aprendido a quererme y a valorarme. Algo que creo indispensable en toda persona es precisamente eso, que se quiera y se valore.

Así que, sí, orgulloso.

Hoy me ha dado por escribir un post algo diferente, para variar.

¡Un abrazo!

Actitud

¡Muy buenas!

Dicen que lo bueno se hace esperar, a veces incluso demasiado, en mi peor época tiré la toalla con muchos temas incluso sin intentar llevarlos a cabo. Cada vez que me proponían algún plan especial decía NO sin ni siquiera pensarlo con calma, no quería hacer nada diferente a lo que estaba acostumbrado.

He tardado mucho tiempo en darme cuenta de lo importante que es la actitud que tenemos en nuestro día a día, antes los malos momentos de mi vida eclipsaban por completo los buenos y, por lo tanto, no los disfrutaba.

Afortunadamente, por mejoras en temas médicos, la edad y otros factores di un giro bastante importante en mi forma de ser, actuar y ver las cosas.

Llevo más de cuatro años con una actitud completamente diferente a la que tenía antes y, perdonadme la expresión, pero es la hostia cómo disfruto ahora los buenos momentos.

Cuando me da por pensar en el pasado, me doy cuenta de la cantidad de veces que abandoné proyectos y dejé de hacer e intentar cosas por falta de fuerza mental y paciencia.

Hay cosas que llegan cuando nuestra actitud y esfuerzo se lo merecen, en cambio, hay otras que solo se consiguen con paciencia y perseverancia, algo muy complicado a veces, soy consciente de ello

Nunca me cansaré de repetir ciertas cosas que me ha enseñado lo que tengo por vida.

Permitidme un consejo, que los malos momentos no oculten los buenos, no tiréis la toalla con vuestros proyectos a la primera ni a la segunda, sed perseverantes y luchad por ellos, merece mucho la pena.

¡Un abrazo!

5 veranos

¡Muy buenas!

El verano es esa estación del año en la que muchos aprovechamos a hacer cosas que nos resultan complicadas llevar a cabo durante el año, por ejemplo disfrutar de un viaje, hacer ejercicio al aire libre aprovechando el buen tiempo o trabajar para sacarnos un dinero extra.

Desde 2014 mis veranos han tenido un fin concreto, recuperarme de las operaciones, marcarme diferentes retos para retomar mi autonomía en diferentes escenarios y situaciones.

Un proceso largo y complicado pero totalmente necesario.

Dos de estos 5 últimos veranos fueron exclusivamente para recuperar la autonomía que perdí a causa de varias operaciones, duro trabajo mental y físico con ayuda de aita, ama, mucho tiempo y aún más paciencia.

Como os comenté en el post titulado «Nada como verse bien uno mismo», al principio de este verano comencé dándome pequeñas caminatas viendo hasta dónde llegaba, cómo aguantaban mis piernas una distancia considerable y cómo podía, poco a poco, ir incrementando el nivel de dificultad.

En mi caso es muy fácil subir el nivel de exigencia, a medida que pasaban los días iba haciendo una ruta más larga o con detalles más complicados, como os dije, comencé con 3 km y ahora estoy caminando en torno a los 6 km. En realidad la distancia o el tiempo no me importan, sino cómo se comporta mi cuerpo, voy pendiente de él en todo momento.

Para mí, teniendo en cuenta todo lo que tengo que pensar y controlar, simplemente 1 km ya es mucho… Pero bueno, de ésto os hablé en la otra publicación y no es este tema el que quiero tratar.

Quienes más me conocéis sabéis cómo he ido mejorando y recuperando la autonomía perdida. Cuando comencé a salir a caminar con música, lo hacía totalmente concentrado en mí, ahora hago lo mismo pero tengo la capacidad de poder ir pendiente de más cosas, al ir con música y dependiendo de la canción me vienen a la cabeza los veranos anteriores, todo por lo que he y hemos pasado.

Noto al caminar cada detalle y recuerdo cómo veranos atrás había cosas que no podía hacer o simplemente que me daban miedo. Me ha costado tiempo salir a caminar y hacer algo indispensable, DISFRUTAR.

Mis veranos no son fáciles, no os voy a engañar, me hubiera gustado hacer muchas más cosas de las que hago, como por ejemplo salir en fiestas de Bilbao, ir a algún concierto o llegar a ciertas horas de la noche con la misma energía que a la mañana, pero es complicado. Afortunadamente, ahora tengo la capacidad de ver la otra cara de la moneda y es que hemos pasado veranos peores, mucho peores.

Sin ir más lejos, el de 2005 y 2006. Así que, sé de sobra que quejarse es libre, pero no lo haré muy alto.

Volviendo al tema de caminar… La sensación de cansancio que tengo cuando salgo a darme estos paseos me vuelve loco, sé que podría hacerlo sin música y no me cansaría tanto, me lo ha sugerido mucha gente y siempre respondo igual, también podría hacer recorridos más cortos o directamente no hacerlos, pero no, tengo 22 años y una vida por delante, en la medida de lo posible intento siempre ir subiendo el nivel de exigencia.

Mi vida es un constante desafío, seguiré marcándome más retos y objetivos.

¡Un abrazo!

GANAS

¡Muy buenas!

Hoy os traigo otro post especial, todos los que podéis leer en mi Blog lo son por el tema que tratan, para mí al menos todos tienen esa pequeña o gran historia detrás. En esta publicación en concreto os hablaré sobre algo que me parece esencial, especialmente en ciertos momentos.

Creo que todos conocemos algún caso, ya sea familiar, amigo, conocido o incluso uno mismo como es mi caso.

De repente, un día cualquiera en una revisión médica o tras unas pruebas al ver algo extraño, te lo detectan y se te cae el mundo encima a tí pero también a tu familia y amigos, normal, simplemente la palabra impone por si sola, «Cáncer». Lo que te viene a la cabeza es de todo menos bueno y solo queda tirar hacia delante y pelear lo que haga falta.

Hasta hace poco, solo quien me conocía personalmente sabía cómo pensaba sobre ciertos temas o sobre mi vida en general, en cambio ahora con el Blog he conseguido llegar a transmitir algo bueno a la gente que más lo necesita mediante mis puntos de vista u opiniones llevadas a estos textos.

La chica de la foto es mi prima Yoli, lleva tiempo leyéndome y no os podéis imaginar lo gratificante que me resultó escucharla decir cuánto le anima leer cada día lo que escribo en mi Blog o en muchas de mis fotos de Instagram y Facebook.

Es cierto que me habéis hecho saber las sensaciones que os producen mis textos, pero que me lo diga alguien tal y como me lo dijo ella, en su situación, me encantó.

Hace tiempo que decidí seguir escribiendo, cuando vi cómo a ciertas personas les gustaba, les venía bien y les conseguía transmitir parte de lo que siento, mis puntos de vista, mi actitud o mi forma de llevar una vida… digamos que complicada.

Mi deseo con lo que escribo es ayudar a quien, por desgracia, tiene que pasar por esta etapa tan desagradable, si consigo lo que con Yoli, animar a pelear y subir aunque sea un poco el ánimo y la moral… ¡Objetivo cumplido!

Ese 4 de agosto vi en aquella habitación algo que creo esencial cuando un médico te da tal noticia, GANAS, todos hemos llorado o soltado toda nuestra rabia e impotencia de alguna forma pero es indispensable sacar las ganas para tirar hacia delante y pelear cuanto haga falta.

Allí vi algo que me encantó, lo principal, esencial y vital en esta pelea, eso vale oro.

Ganas de pelear, de curarse y de seguir hacia delante, GANAS.

¡Un abrazo para todos y especialmente para tí, Yoli!

Crea tu propio sitio web gratis en WordPress.com.Crear tu propio sitio web.
Empezar gratis