San Juan de Gaztelugatxe

¡Muy buenas!

Para mí, por desgracia, todo esto de estar encerrado no es nuevo, he pasado muchos meses en la habitación de un hospital y, comparado con otras épocas, me resulta bastante fácil tener que estar en casa una temporada.

Conozco mucha gente que está haciendo grandes planes para cuando termine todo esto de la cuarentena, yo incluido. Creo que es una buena motivación y ayuda a mantener la calma, aunque a veces cueste.

Planes que dejamos aparcados o planes nuevos, porque después del tiempo en casa nos estamos dando cuenta de lo que tenemos, hay mucha gente que está haciendo algo que ya me tocó hacer a mí hace años, está dándose cuenta del valor de muchas pequeñas cosas. 

Como ya he comentado varias veces, tengo artículos a medias desde hace tiempo y éste era uno que tenía pendiente. Es un momento excelente para escribir sobre ello porque es otra de esas cosas que tengo en mente volver a hacer, una experiencia que volveré a vivir en cuanto pueda.

Al igual que con otros muchos retos que he ido proponiéndome estos últimos años, subir a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe fue uno que me planteé con muchas ganas. Hacía años que tenía pendiente subir y, hace tres, subí por fin a uno de los iconos más conocidos de nuestra tierra.

Un reto bastante exigente porque hay que bajar una buena cuesta y, cuando ésta finaliza, subir unas cuantas escaleras hasta la ermita que, sin ninguna duda, merecen la pena.

Recuerdo muy bien aquel 23 de agosto de 2016, el momento de llegar arriba con aita y sentir ambos esa sensación de emoción y satisfacción que no se puede describir, no hay forma de transmitir lo que sentimos en aquel momento.

Como he dicho antes, si el paisaje que se ve mientras bajas la cuesta o subes sus 241 escalones no es lo suficientemente bonito, al llegar arriba, ver el mar y todo el paisaje, te das cuenta de que ha merecido la pena.

A decir verdad, tenía prácticamente claro que iba a merecer la pena incluso antes de empezar a caminar, es de esas cosas que no dudas ni un segundo, es maravilloso.

Como a otros muchos sitios, volveré.

¡Un abrazo!

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Autor: Aitor Peirani Gonzalez

Me llamo Aitor, tengo 28 años y una vida bastante diferente a la mayoría de las personas de mi edad, en mi Blog hablo de mis experiencias personales desde el punto de vista de una persona con diversidad funcional secuela de un tumor cerebral en 2005. Todos los textos son míos, con ellos busco motivar, animar y transmitir energía positiva a todo lector que llegue a él.

Un comentario en “San Juan de Gaztelugatxe”

  1. Vivir merece la pena, y para mí merece la pena porque existe gente como tú, que a pesar de tener limitaciones no te frena nada, tú eres un buen ejemplo en la vida de que si se quiere se puede, no hay escusas, no hay límites, querer es poder.
    Eres grande, eres maravilloso y ojalá pueda tenerte en mi vida aunque sea de este modo porque me aportas cosas inmensas.
    No cambies nunca 😘😘

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