¡Muy buenas!
El 30 de enero empecé un cursillo de inserción laboral que me recomendó Anita, de la ONCE, cursillo breve porque terminó a mediados de febrero y solo fueron cuatro días, cuatro jueves que me parecieron realmente interesantes.
Hay cosas que solemos calificar de breves pero intensas, ésta lo fue, sin ninguna duda.
A pesar de tratarse de un cursillo muy corto tuve tiempo de conocer casos que, como el mío, son dignos de contar en más de un lugar. Casos que harían ver muchas cosas a la sociedad, sobre todo, lo CAPAZ que es una persona simplemente con una buena ACTITUD.
Nombrar cada historia aquí es imposible porque no me daría para un artículo sino para unos cuantos, historias como la de Ander, un antiguo compañero de clase al que la vida le hizo llegar una «lotería» parecida a la que me tocó a mí, Juan, Iratxe, Olatz, Ander, Mikel, Goizalde, Elena, Erlantz, Iban, Jon Ander… Todos y cada uno de los que estábamos en aquella clase con vistas al Museo Guggenheim teníamos una historia de superación personal enorme.
Historias que, como siempre suelo decir, deberían dar en programas de televisión, en las universidades y los colegios para hacer ver muchas cosas a una cantidad inmensa de gente.
Desde el primer día salí realmente impresionado simplemente escuchando las presentaciones e historias de cada uno, supe al momento que aquello iba a estar bien y, a medida que avanzaba el cursillo, así fue.
Me impactó mucho escuchar algunas historias, al igual que hubo gente a la que le impactó la mía y las cosas que conté.
Gracias a Manu y «Jary», los profesores, nos llevamos esas charlas que ayudaron, motivaron y sacaron lo mejor de nosotros, charlas que siempre vienen bien y se agradecen muchísimo.
Recuerdo perfectamente cómo el primer día hablamos lo justo porque no nos conocíamos y, en cambio, el último día nos fuimos todos juntos a comer, teníamos los números de teléfono y un grupo de WhatsApp para mantener el contacto.
Sinceramente, es una maravilla dar con gente con la que compartes algo más que una opinión sobre un tema en concreto. No sé ni cómo explicar la sensación que tuve al comentar algo y recibir un «Ya, a mí también me pasa» o detalles que vimos con los mismos ojos Ander y yo nada más montarnos en el metro.
Creo con total seguridad que, de allí, todos sacamos algo en claro, la vida nos lo ha puesto difícil pero no nos vamos a rendir, eso sería demasiado fácil.
¡Un abrazo!

