Mirando atrás

¡Muy buenas!:

El verano es la típica época en la que pienso en todo lo pasado durante el año y, últimamente, en mi estado los veranos anteriores.

Hace justo tres años las cosas estaban bastante complicadas, hace dos también pero algo menos, caminaba solo aunque tenía factores que superar todavía. El agosto pasado hacía un balance similar y me alegraba de lo bien que estaba en comparación con los veranos anteriores, en estos nueve días me he dado cuenta de tantas cosas que podría escribir diez entradas más en el Blog.

Cada vez que me paro a pensar y miro atrás me siento aún más orgulloso de lo que hago y por lo que peleo a diario, muy poca gente conoce mis sensaciones.

He elegido esta foto de las muchas que hemos hecho este verano por una razón que, mirando atrás, ha cambiado. En su día os hablé de los complejos, de lo toxicidad de éstos y del poco favor que hacen, esta foto no la hubiera subido hace tres años por estar tan delgado, notarse las costillas o por verse dos de las muchas cicatrices a las que tengo tanto respeto.

Es curioso lo que cambian las cosas con el tiempo, lo simples que son y lo mucho que me ayudan, cosas como un mensaje, una llamada, un poco de música, una conversación en buena compañía o, algo más complejo, unas breves vacaciones en un sitio tranquilo.

El estado de ánimo es algo que me puede cambiar radicalmente con cualquiera de las cosas anteriores, es alucinante lo mucho que lo noto tanto yo como los de mi alrededor.

Algo tan normal como un tiempo de desconexión después de unos años duros, inyecta unas energías que para mí son, a parte de necesarias, muy gratificantes.

Un cambio de aires, viajar a otro lugar con sus diferentes calles, pueblos, paisajes y clima es algo que a mí y supongo que a muchos, nos viene genial.

Afortunada o desafortunadamente tengo una vida en la que todas las pequeñas y grandes cosas son valoradas como inmensas, tanto las buenas como las malas, no sé si me explico… eso sí, las buenas me las tomo como enormes chutes de energía que se derivan en un cambio de mentalidad, a positivo por supuesto.

En cuanto a las cosas malas o las que me hacen daño… hace tiempo que intento tomármelas como otro de los miles de obstáculos a superar, apartar y dejar atrás.

Todos mis puntos de vista, opiniones y mi forma de ser cambiaron hace unos años, es curioso cómo evolucionan las cosas.

Me siento orgulloso de muchos factores en mi vida.

Muchas gracias por leer otro de mis pensamientos.

¡Un abrazo!

Avatar de Desconocido

Autor: Aitor Peirani Gonzalez

Me llamo Aitor, tengo 28 años y una vida bastante diferente a la mayoría de las personas de mi edad, en mi Blog hablo de mis experiencias personales desde el punto de vista de una persona con diversidad funcional secuela de un tumor cerebral en 2005. Todos los textos son míos, con ellos busco motivar, animar y transmitir energía positiva a todo lector que llegue a él.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar